OH DARLING

Posted domingo, 17 de noviembre de 2013 by Unknown
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Gwen dejó este mensaje:
Oh, Darling ~ Gwen & Baptiste
. se unió al chat
Gwen dejó este mensaje:
Creo que ya está todo listo... —suspiró, mientras dejaba que su vista recorriera cada rincón de aquel salón que había alquilado para la cita, el cual se encontraba iluminado por una luz muy tenue, ayudando en la tarea que las cortinas permanecieran cerradas. Su idea era revivir aquella noche; no pretendía reemplazar tan hermoso recuerdo, solo ocasionar uno más placentero. No tenía idea quién era su compañero esa tarde; solo a ella se le ocurría atender la llamada de sus padres, cuando estaban por revelar a quién pertenecía cada recuerdo.
Cerró sus párpados un instante, dejando que el aroma a la comida puesta sobre la mesa se infiltrara por los orificios de su nariz. Agradecía ser buena en la cocina, solo esperaba que a su pareja le gustara. Echó una mirada al reloj antiguo sobre la pared: su cita se había retrasado. Sacudió su cabeza, tomando asiento en una de las sillas, comenzando a jugar con el borde de su vestido. Solo esperaba que fuera.
Baptiste: —Sinceramente a Bap le sorprendía que alguien hubiera elegido su recuerdo, porque no parecía realmente especial, aunque si lo era para él, demasiado. Y cuando se había enterado que su querida Gwen era la chica que lo había elegido, no puedo evitar ponerse feliz, más de lo que habría estado con cualquier otra chica. Ahora el problema era que se había retrasado, mucho, pero era por una buena causa. Así que luego de encontrar la razón de su demora, se apresuró a llegar a donde era la cita. Cuando llegó vio una luz tenue que invadía la habitación y eso le agradó. Gwen estaba con sentada en una de las sillas y él se acercó por detrás sin hacer ruido. —¿Perdonarías a Bap por haberse retrasado un poco? Es que me fue a buscar a mi— dijo, desde atrás, pero poniendo por delante de ella el osito de peluche que le había comprado.
Gwen dejó este mensaje:
Volvió a dejar escapar un suspiro, perdiendo la cuenta de cuántos habían sido esa tarde. Cepilló sus hebras, preguntándose seriamente si debía irse. Los minutos pasaban, y su cita no aparecía. Y justo cuando pensaba irse, cierra sus párpados con fuerza ante el rápido movimiento que la había tomado por sorpresa. Escucha sus palabras, por lo que decide abrir uno de sus párpados con cierta precaución, sorprendiéndose ante lo que se encuentra. Parpadea, creyendo estar viendo mal—. ¿Baptiste? Imposible... —susurra, mirando sorprendida el oso de peluche y la mano que lo sostenía—. No existe nada que no pueda perdonarle a ese chico —responde dibujando una sonrisa, para tomar el peluche entre sus manos, ponerse de pie y rodear al chico con sus brazos, estrechándolo con fuerza; sobre todo por cierto recuerdo que nuevamente había atacado su mente—. Lo siento, yo... no sabía que te pertenecía.
Baptiste: —El mismo en persona— contestó cuando escuchó el susurro de la rubia y a continuación la estrechó en sus brazos cuando ella lo abrazó. —No te disculpes, no podría estar más feliz de que tú seas mi cita, señorita— le dijo aún sin soltarla. Pasaron unos segundos y entonces se separó unos centímetros. —Siento la demora, es que este amiguito me rogaba que fuera a comprarlo— dijo, refiriéndose al oso de peluche y se quedó mirándola un momento, manteniendo una sonrisa en su rostro. Era como si con ella el mundo se apartara y quedaran solos en una burbuja. Le agradaba eso.
Gwen dejó este mensaje:
—A mí también me alegra que hayas sido tú y... me hubiera odiado toda mi vida si me iba sin verte —se separa, mirando al peluche y sonriendo dulcemente—. Gracias, prometo que lo cuidaré muy bien —eleva su mirada celeste, dejando que una vez más sus pupilas se encuentren; y como cada vez, ella se sentía perdida, creyendo que podía navegar todo el día en ese mar azul. Aclara su garganta, desviando su mirada hacia la mesa—. Eh... yo... ¿tienes hambre?
Baptiste: —Yo me hubiese odiado más por eso, créeme— confesó, asintiendo. —Uhm... si, tengo hambre — le dijo sonriendo y se acercó a la mesa para ofrecerle una de las sillas a ella. Esperó a que se sentara y luego tomó lugar en la silla del frente. —¿Quién hizo todo esto? ¿Tú, Gwen?... Vaya, siempre me sorprendes —comentó feliz, mirando a la rubia—.
Gwen: —Gracias —dice con una sonrisa, acomodándose y dejando al peluche sobre la mesa, mirándolo con cariño antes de dirigir su mirada al chico, que ya se encontraba frente a ella—. Sí... digamos que tenía ganas de adelantarme a las fiestas —levanta suavemente un hombro, sin perder su sonrisa—. Aunque en casa siempre hubo gente que cocine, siempre con mamá hacíamos algo. Así que, si está rico es todo gracias a ella... espero que te guste.
Baptiste: —Seguro que eres muy buena cocinando, por eso los brownies resultaron tan bien la otra vez— dijo sonriendo y a continuación tomó el tenedor para probar un bocado del plato que se veía apetitoso. —Vaya... está muy bueno, Gwen— la felicitó y se llevó otro bocado a la boca, la comida estaba realmente buena. —Pero antes, quiero hacer un brindis porque me alegro de haberte encontrado— dijo, alzando su copa.
Gwen dejó este mensaje:
—Creí que eso había sido por tener al mejor chef de todo Londres conmigo —bromea y prueba ella también un poco, sonriente—. ¿Sí? Que alivio Temía haberme pasado demasiado con el picante—lo observa degustar, contenta—. ¿De haberme encontrado? De acuerdo, yo brindo por dejarme conocerte --alza su copa, chocando con la de él—. Enserio, eres una gran persona.
Baptiste: —Entonces brindemos porque yo te encontré y tú tuviste paciencia para conocerme— dijo sonriendo y chocó su copa con la de ella. —Gracias, Gwen, tú también eres una gran persona, enserio, tienes una gran corazón y eso te hace ser más hermosa aún— la alagó y un momento después siguió comiendo. —Ahora dime la verdad, ¿llevabas demasiado tiempo esperándome? Me refiero a la cita— preguntó.
Gwen dejó este mensaje:
—Salud —ríe, tomando un poco al recuperar su copa—. No creo ser la mitad de lo maravillosa que me pintas, pero te agradezco y me alegro que pienses eso de mí —. sigue alternando su mirada entre la comida y el chico, para negar cuando escucha sus palabras—. Bap, no importa, enserio. Ya estás aquí —intenta evadir su pregunta, sabiendo cómo era el chico.
Baptiste: —Entonces me siento perdonado— dijo, medio bromeando. Mientras comía la deliciosa comida de Gwen, pudo divisar en una parte de la habitación un tocadiscos y no pudo evitar sonreír. —¿Podemos poner música?— preguntó, refiriéndose al aparato musical.
Gwen dejó este mensaje:
—Eh... la verdad es que... —se muerde el labio inferior, mirando al chico y al tocadiscos, para posteriormente suspirar y colocarse de pie, tomando el disco de vinilo que le había costado conseguir de una mesa cercana a ella. Detiene sus pasos frente al aparato antiguo, sacando con cuidado el disco y colocándolo en la pista, acomodando la aguja y logrando que la música inunde el salón; la misma que había caracterizado al recuerdo al elegirlo. Suspira, dándose la vuelta y yendo hasta el chico, haciendo una reverencia antes de extender su mano en dirección al ojiazul--. ¿Me concedería esta pieza, señor St. Clair?
Baptiste: Observó a la chica poner aquel disco de vinilo y un montón de sentimientos llegaron hasta él, nostalgia, felicidad, algo de tristeza, pero más que nada felicidad. Estaba seguro de que si su madre lo viera bailando con ella esa canción estaría tan feliz como él. —Por supuesto que si, señorita Gwen— respondió y se puso de pie mientras Oh darling comenzaba a sonar. Tomó a Gwen de la cintura y comenzó a moverse junto a ella. —¿Sabes? Tú eres la única persona, además de mi mamá con quién bailaría esta canción— dijo sonriendo.
Gwen dejó este mensaje:
Entrelaza sus dedos con los de él, antes de que comenzaran a deslizarse suavemente con el ritmo que la canción marcaba para ellos—. ¿Por qué? —susurra en voz baja, no queriendo opacar la canción—. Deberías estar tachándome de entrometida por elegir tu recuerdo cuando es algo tuyo muy personal —busca su mirada.
Baptiste: —Por eso me alegra mucho que hayas sido tú quien eligiera mi recuerdo, porque es algo muy personal y contigo me siento seguro— contestó sonriendo mientras seguía moviéndose al ritmo de la canción. —Pero de alguna manera ahora es igual de feliz, porque no hay lágrimas de por medio— comentó y se acercó a darle un beso en la frente. —¿Alguna vez te conté toda la historia de mis padres?
Gwen dejó este mensaje:
Forma una pequeña sonrisa ante sus palabras; ella se sentía de igual forma. Y aunque le asustaba aquel sentimiento, luchaba por esconderlo más no negarlo, nunca lo negaría. Se acercó más, dejando que su cabeza reposara en el hombro del chico, ampliando su gesto al sentir sus labios en su frente—. No... pero no es necesario, enserio.
Baptiste: —No iba a contar la parte triste— dijo divertido mientras comenzaba a acariciar el cabello de la chica. —¿Sabes algo? A pesar de que ellos se separaron y todo eso, aun creo que existe todo esto de las almas gemelas. Lo sé, soy un cursi y puedes reírte— comentó y después dejó salir una risa. —Gracias, Gwen...—
Gwen dejó este mensaje:
—No eres cursi, Bap, yo también creo en eso de la otra mitad, por favor... llevo esperando a mi príncipe azul desde muy niña. Una vez creí haberlo encontrado pero... simplemente no era lo que creía que era —se encoge de hombros, sin dejar de moverse al ritmo de Los Beatles—. Creo en que existe una persona que pueda hacerte sonreír con naturalidad, creo en eso llamado amor y sentir que puedes darlo todo por el otro sin esperar nada a cambio, sin dudar de él. Y... creo en el amor para toda la vida, solo debes cuidarlo y alimentarlo, como si fuera un capullo que se quiere convertir en la más hermosa de todas las flores —dice sin pensarlo demasiado, para escucharse y cerrar sus ojos párpados—. ¿Ves? Aprende, Bap, eso es ser cursi —intenta bromear, sintiendo como los latidos de su corazón aumentaban—. ¿Gracias? Bien... —se incorpora a penas, mirando sus pupilas—. Deja de hacer eso, o no me sentiré culpable de lo que haré.
Baptiste: Estaba escuchando a la chica con atención y le era inevitable sonreír con cada palabra que le decía. Le encontraba mucha razón en todo aquello y se sentía muy cómodo con ella ahí. —No te sientas culpable, sólo hazlo, mi querida Gwen— dijo mirándola con una sonrisa.
Gwen dejó este mensaje:
—Maldición, ¿porqué eres tan lindo? —susurra para ella misma, mientras traslada su mano de su hombro a su cuello, atraiéndolo hasta ella mientras se coloca en puntitas de pie, apoyándose en el chico para no caer. Un escalofrío la recorre por completo al sentir el tacto de la punta de sus narices tocándose, pero no se detiene hasta estar rozando sus labios con los del chico, solo apenas—. Antes que nada... tú tienes la culpa de esto —murmura, antes de tomar el labio inferior de Baptiste entre los suyos, volviendo a degustar su suave sabor. Cierra sus párpados suavemente, mientras comenzaba a besarlo con delicadeza.
Baptiste: —Yo acepto toda la culpa— murmura sonriendo. Un escalofrío recorre su espalda cuando siente los labios de la chica sobre los suyos. Tomó su rostro con cuidado mientras seguía el beso de la chica sutilmente y sonriendo a veces.
Gwen dejó este mensaje:
Suelta un suspiro entre el beso, sonriendo al ver que lo correspondía y abriendo apenas sus labios, profundizando el contacto entre ellos. La mano que estaba en su cuello empieza a subir, comenzando a jugar con sus hebras castañas, sin separarse. Le encantaba aquello, en sus brazos se sentía segura, protegida y... feliz. Un sentimiento de angustia azotó su corazón, por lo que sin saberlo, sin darse cuenta, así como subió la intensidad del beso empezó a disminuirlo, queriendo perderse en sus labios pero sin que aquel sentir no abandonara su cuerpo.
Baptiste: Su estómago se llenaba de mariposas cada vez que ella estaba cerca, pero tener sus labios atrapados en los suyos hacía que esas mariposas fueran una manada descontrolada y le agradaba eso. Sintió otro escalofrío cuando ella comenzó a separarse de él. —¿Qué pasa, Gwen?— preguntó mirándola preocupado.
Gwen dejó este mensaje:
—No lo sé... —llevó su pulgar a los labios de él, recorriendo su textura—. Solo... me acordé de algo que pasó hace tiempo. Ni siquiera sé porque vino a mi mente ahora—alza su mirada, odiándose por preocuparlo por una tontería—. Me... ¿me vuelves a besar? No quiero pensar en nada más que besarte en este momento.
Baptiste: —Si quieres hablarlo yo escucho, no quiero verte angustiada, Gwen— dijo él acariciando su mejilla con sutileza. Dejó salir una risita al escuchar la petición de la chica y se acercó a juntar sus labios nuevamente.
Gwen dejó este mensaje:
—Algún día te contaré todo, solo... dame tiempo —disfruta su caricia, sintiendo como aquella angustia se evaporaba con su gesto—. Además esta es tu noche —sonríe, volviendo a soltar un suspiro ante el nuevo contacto entre ellos. Dioses, este chico le importaba. Múltiples recuerdo pasaron por su mente, todos más felices que el anterior. Londres, París, cuando conoció a a su familia en Colmar y finalizando todo en aquel beso en casa de su amiga, cuando hubo sido testigo de aquella canción dirigida únicamente a ella. La angustia, el miedo que se había apoderado de su ser había desaparecido, en su mente y en su corazón, solo permanecía intacto el sabor del chico, su relación con él y todo aquello que comenzaba a sentir.
Baptiste: —Está bien, pero quiero que sepas que yo siempre estaré para escucharte cuando lo necesites ¿Si?— dijo y rodeó su cintura para acercarla a él y besarla con sutileza, como si ella fuera la persona más delicada del mundo. No podía no tratarla con cuidado, siempre había pensado que las chicas eran como una pluma.


—Sí, gracias Bap —suelta su mano, llevando ambos brazos a la nuca del chico, rodeándolo y siguiendo perdida el beso. ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Cinco? ¿Diez? ¿Quince segundos? No lo sabía, lo único que tenía en claro era que no quería separarse— Me encantas... —dice entre el beso, volviendo a juntar sus labios e iniciando una nueva ronda.

Libros!

Posted sábado, 11 de mayo de 2013 by Unknown

Anne and the French Kiss.
- Stephanie Perkins-

¿Qué decir de este libro? Simplemente lo amé, lo amo y lo seguiré amando por siempre. Sus personajes son adorables y es hasta ahora el mejor ejemplo para la amistad. Considero que sus personajes son muy maduros, y tienen en claro que el errar es de humanos, y que por el contrario, deben poner lo mejor de ellos para que no vuelvan a caer en lo mismo. Como dije, es un libro que nos enamora de pies a cabeza. Ya el leer su sinopsis logró que empezara a tejer mis expectativas durante el día. Tenía otros pendientes, pero nada me llamaba más que este libro, así que lo bajé (no estaba disponible aún en Español, por lo que tuve que comerme la traducción) y no lo pude soltar hasta terminarlo. Si quieren adentrarse en la lectura juvenil, este sin duda es una gran elección para empezar. No decepciona, más que eso, mucho más: enamora. La autora tiene una limpia y jovial escritura, escenas divertidas, el drama justo en cada ocasión, romance de ensueño y finalmente, el chico que se ideó para que suspiremos por él (esta no fue la excepción) St. Etienne. De las chicas, adoré a Anne y Meredith, son las mejores amigas y esta última es quién verdaderamente le enseñó el significado de una amistad. En fin, super recomendado, y es por eso que en esta ocasión repetiré mi calificación de Goodreads:

ॐ ॐ ॐ ॐ 
(Excelente, y mucho más)


Vampire Academy (Vampire Academy, #1)
- Richelle Mead-

El boom de los vampiros llega a hartar, pero coincido cuando todos dicen: 'Este ES el libro de vampiros" y no puedo estar más que de acuerdo, antes de apuntar esta saga a mis lecturas, Drácula de Bran Stocker y Entrevista con el vampiro eran mis opciones, pero luego dije... ¿Y quién estaría en el puesto número uno de top moderno? Y es cuando Vampire Academy se posa en mis ojos. Seré sincera, adoré Twilight, su primer libro es sin duda el mejor, disfruté mucho leyéndolo pero los personajes no me llegaron tanto. Edward no me enamoró, Mike era el típico niño bonito, Jacob me interesó pero me dije que no iba a ser más que un amigo para Isabella, y... podría decirse que la pareja que amé fue Jasper & Alice, Rosalie & Emmett, Esme & Carlisle y... esperen, ninguna más .-. Alice es mi personaje preferido y aleluya cuando escogieron a Ashley Greene para interpretarla; por otro lado, Jackson Rathbone no es de mi agrado, y me pareció muy fingida su actuación. Carlisle y Esme perfectos, la misma calidez que me produjeron al enterarme de sus presencias, se vio presente cuando aparecieron sus rostros en la pantalla grande. 
Y... ya me fui de tema xD suele pasarme, aclaro.

Volvamos a Vampire Academy, Rose y Dimitri, Dimitri y Rose... suenan MUY bien. Me gustó, me encantó más no me encandilo. La personalidad de Rose es admirable, la bondad de Vasillia, su poder, su habla. Enserio que por un momento dije: bueno, ahora se van a pelear porque dos personas tan diferentes nunca podrán llevarse bien. Que sorpresa me llevé, su relación es tan simple como compleja: Rose no sobrevive sin Lisa (apodo de Vasillia), Lisa no sobrevive sin Rose. La una con la otra se complementan, incluso Christian y Dimitri lo afirman.

Passione

Posted viernes, 10 de mayo de 2013 by Unknown
Mangas Leídos

- Card Captor Sakura
- Mint na Bokura
- Sailor Moon
- Porque me gustas
- Marmalade Boy
- Marmalade Boy Little
- Love Celeb
- Papillon hana to chou
- Zenbu chodai
- Dice


Mangas a terminar de leer
- Kaichou wa maid-sama!
- InuYasha
- Switch Girl
- Special A
- Chocolate Cosmos